Era tan variado y abundante el material que llevaba colgado, bajo el agua, en la boya de pesca submarina, que su remolque era un poco lento. Por eso decidí cambiar el sistema y adquirir una nueva boya en la que el material de pesca en vez de ir bajo la boya, como en todas las boyas torpedo que hasta la fecha había tenido, podría ir sobre la boya en forma de plancha o pequeña neumática.
Lo cierto es que, desde que cambié la boya torpedo por esta otra, los resultados en la pesca han sido nulos. La última captura fue aquel dentón de tres kilos, y lo fue con la anterior boya.
Por otro lado, en esta nueva colocar los fusiles sobre ella, o cogerlos, cuando uno se encuentra en el agua es un poco mas complicado y laborioso. Lo mismo ocurre al entrar y salir del agua, pues mientras con la anterior boya todo el material estaba recogido listo para salir, con esta nueva primero hay que quitarlo de la boya y después recogerlo, atarlo y cargarlo. Otro problema es el transporte en coche, que con la nueva boya, sin desinflar es mas voluminoso el espacio ocupado en la parte trasera del vehículo. Mientras que la boya torpedo se podía desinflar e inflar fácilmente y luego guardar dentro del saco donde se guarda el restante material. Otro de los inconvenientes de esta nueva boya, es que desde lejos su visibilidad es menor que el de la boya torpedo, pues al ir cargada con el material encima, su visibilidad y sus colores anaranjados, quedan sumamente reducidos. Y por último la toma de alimento y bebida mientras se bucea es más difícil con la nueva boya, tanto en cuanto que es mas difícil subirse y mantenerse en ella para alimentarse o beber algo, como para el acceso desde el agua a la malla en donde se transportan las bebidas isotónicas y las barritas energéticas.
En fin, aún no se si volveré al sistema antiguo de boya torpedo, o utilizaré los dos simultáneamente, colocando la boya torpedo con todos los accesorios sobre la boya minineumática.