El agua estaba a 16 grados. Llevaba la chaqueta nueva de 7 mm, un peto de 3 mm. de varios años y un pantalón con peto de 7 mm, comprado hace unos tres años, pero que ahora solo tendría no mas de 4 mm. Llevaba en el cinto 6 kilos de plomo, pero tal vez me sobraba un kilo. Días antes, estrené el nuevo traje de 7 mm, con pantalón cortado sin tirantes, tuve calor, pero me metí con tan sólo 6 kilos de plomo, y me costaba mucho bajar, y aletear, pues la flotabilidad el pantalón me impedía hundir las piernas en el agua para aletear.
Llevo viendo cormoranes, una especie de patos silvestres negros, durante dos días en lugares distintos y distantes. No se inmutan ante la presencia del pescador submarino. Pero a este de la foto, ya le he cansado mucho permaneciendo junto a su pedestal fotografiándola sin parar, a una distancia que hacía pensar mal de mis intenciones. Por eso, el cormoran ha remontado el vuelo, instantánea que he podido capturar. Me recordó a la pintura de mi amigo el sabio borriquete, que tiene colgada en su blog, se trata de un águila marina remontando el vuelo sobre una roca en medio del mar.
No se ve pescado. Hace unos días una chopa de un kilo se puso delante del arpón. Hoy, una corvina de algo mas de un kilo y un sargo de casi un kilo. El invierno no es muy bondadoso para con el pescador submarino.
2 comentarios:
El pato black tambien conoce la calavera
Desde que esta el pato black de portero, en el blog no entra ni un mero.
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