Agua a 28 grados. Muchas medusas blancanieves. Mero de tres kilos. Traje de 3 mm camuflaje recién estrenado. Dos kilos de plomo en el cinto, pero me faltaba un kilo para estar bien. Cinco horas y media buceando. El traje daba calor. El pasamontañas antimedusas era un engorro. El gorro de natación otro. Al final prescindí de todo y me quedé con la capucha del nuevo traje para protegerme del sol. Un ligero escozor encima del labio era la firma del agua impregnada de partículas de medusas. Había muchas medusas blancanieves.
Desde siempre, el tiempo dedicado a la pesca submarina me ha parecido poco. Mas allá de un cabo, mas allá del minuto presente, siempre tengo la ilusión de encontrar algo imprevisto. Esas experiencias son las que me hacen conservar esta afición.
MI MUNDO SUBMARINO:
Aún cuando, Julio Verne describió magníficamente ese mundo desconocido, en su obra 20.000 leguas de viaje submarino, y Jackes Cousteau nos dejó imágenes maravillosas de aquellas secuencias pioneras del submarinismo. No todo esta escrito ni visto. Por eso, este blogge lo dedicaré a ver el paisaje submarino, relajante, cálido y transparente de las costas de Murcia. Y como elemento esencial del blog, una aproximación a mi afición favorita, la pesca submarina, en la que me considero un novato con 36 años de experiencia. Un saludo.
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