El agua aquel día 21 de julio de 2013, se encontraba en 25 grados. Llevaba mi traje de 3 mm, sin peto, y en el cinto un kilo y medio de plomo. Estuve 7 horas practicando la pesca submarina, sin casi disparar un tiro. Lo único que capturé fue un gran magre que me sirvió de comida. Eso si, pude ver un mero de unos dos kilos mientras desaparecía deslizándose en su cueva. Intenté dispararle, pero esta vez el arpón y los reflejos fueron mucho mas lentos que la suavidad con la que aquel mero se escabullía.
El agua estaba por todos lados llena de una especie de moco. Ese moco lo he visto cada temporada, cuando la mar se enfría o se calienta. Casi siempre ha sido en el mes de mayo. Pero este año, dada la tardanza en que las altas temperaturas han llegado, el agua de la mar se ha calentado casi a finales de julio. Es entonces cuando ese moco marino ha hecho su aparición. No obstante, en los años anteriores en que se veía aquel moco o baba, nunca emergía a la superficie de la forma en que lo ha hecho este año. Y lo hacía en forma de leche blanca como la nieve. Era una especie de merengue viscoso, lleno de pequeñas burbujas, que estaba tanto en superficie formando manchas blancas pegadas a la costa y a los acantilados, como a media agua, y, asimismo, impregnando el fondo marino, dejando a la posidonia y a las algas, llenas de una tela de araña viscosa. Me fijé en la red guía de la Almadraba de la Azohía, allí aquel moco se había apoderado de la malla, y las burbujas que contenía parecidas a pequeños huevos, inundaban el paisaje dando un aspecto fantasmal. Alguien me comentó, que en Salvamento Marítimo de Cartagena, habían analizado una muestra de aquel moco marino y habían constatado que llevaba huevos de calamar. Otra persona me comentó que el moco o baba marina habían hecho estragos en los erizos de mar y en los pepinos de mar, dejándolos en estado de agonía o muertos. No me extraña que aquella baba impregnase sus orificios respiratorios dejándoles asfixiados. Un pescador de la zona, de esos que aún echan y levantan sus redes, me comentó que esa baba aparece todos los años, cuando se da la circunstancia de que la alta temperatura de la atmósfera alcanza unos determinados grados, mientras que la del agua se encuentra a cierta temperatura de calentamiento.
Luego leí la noticia en el periódico local, y unas decían que se trataba de diatomeas que estaban descomponiéndose por las altas temperaturas del agua, y otras que eran desechos de crustáceos.
Yo solo me limité a sacar unas fotos, pero he de confesar que en absoluto aquella baba era urticante, sino mas bien suave y refrescante, sumergirme en aquella especie de moco, era algo placentero y tal vez hasta sano para la piel. De hecho aquella capa de baba marina que flotaba formando manchas blancas en la superficie de la costa, tapaba casi totalmente los rayos del sol, como si de una nube se tratase. Por dicho motivo, tal vez fuese perjudicial para la posidonía y las especies animales costeras, ya que las privaba de la luz solar necesaria para realizar sus funciones vitales, mientras que su adherencia a modo de camisa de fuerza, acabaría con el resto de elementos necesarios para sobrevivir. Realmente aquello visto depositado en el fondo y en las redes daba la sensación de apocalipsis total.
Algunas de las noticias aparecidas en la prensa local decían esto:
Alerta en Mazarrón, Águilas y Cartagena tras la aparición
en sus playas de grandes manchas producidas por la descomposición de un
fitoplacton
26.07.13 - 01:14 -
LOLA GUARDIOLA |
MAZARRÓN
Se les conoce en la jerga de los pescadores
como «babas» o «mocos», aunque su denominación técnica es la de «mucílagos» o
incluso «nieve marina». El caso es que su presencia en varias playas de Puerto
de Mazarrón, Cartagena y Águilas ha llamado la atención de los bañistas durante
los últimos días. Muchos de ellos, incluso sorprendidos en pleno remojón por la
llegada de tan incómodo como desagradable manto, pusieron la voz de alarma en
el teléfono de emergencia del 112 y dieron cuenta a los servicios de Protección
Civil de Mazarrón. La incidencia ha sido mayor en Bolnuevo y La Isla, donde
ayer arribaron varias de estas olas de «nieve marina».
En un primer momento, se creyó en el típico
vertido procedente de la sentina de un buque en alta mar, que -por efecto de
las corrientes y el oleaje- habría arribado a las costas murcianas. Pero nada
más lejos de la realidad. Esta masa flotante es un fenómeno natural, inocuo, y
bien conocido desde antaño por los pescadores por su adherencia a las redes.
Eso sí, suele generarse a varios cientos de metros de la costa y no llegar a
molestar a los bañistas, circunstancia que esta temporada no se ha cumplido.
El investigador del Instituto Oceanográfico de
Murcia Julio Más explicó a 'La Verdad' que los «mocos» marinos se forman por
«la descomposición de las diatomeas, algas unicelulares microscópicas», uno de
los más comunes tipos de fitoplancton. La descomposición de las algas prolifera
cuando en el mar existe gran cantidad de nutrientes y las temperaturas son
altas.
Para que se dé este fenómeno, tienen que
producirse además determinadas circunstancias, como «concentraciones elevadas
de diatomeas, que no son digeridas por el sistema». Al perder su estructura
unicelular, «se forma una matriz, a la que se adhieren bacterias, hongos,
huevos y lavas». En este caso, la presentación de esta mezcolanza ha sido en
forma de manto gelatinoso, y que «por las condiciones espontáneas del mar, ha
llegado a las orillas», señaló Más.
En cualquier caso, el investigador subrayó que
no posee propiedades tóxicas o contaminantes y que «se degrada como se generó:
de forma natural».
Baño seguro
Fuentes de Protección Civil aseguraron que la
incidencia de las 'babas' es ahora mismo «muy baja o casi nula» en las playas
afectadas, por lo que el baño puede realizarse «con total normalidad». Las
personas que han estado en contacto con las 'babas' aseguraron que al salir del
agua y secarse se queda pegada y es de difícil limpieza. El bañador, eso sí, se
puede llegar a echarse a perder.
En 2002, una plaga de babas afectó masivamente
a las costas de Murcia, Almería y Málaga. Los pescadores de artes menores de la
Región solicitaron ayudas a las Administraciones para paliar la brusca bajada
de las capturas, al pegarse la gelatina a las redes caladas. En Cartagena
fueron 15 las embarcaciones afectadas por el fenómeno, igual número que en
Águilas. En Mazarrón, hubo nueve y cuatro en San Pedro del Pinatar.
CARTAGENA
Los crustáceos 'pintan' Cabo de Palos
26.07.13 - 01:13 -
El
Centro de Coordinación de Emergencias de la Región (el Teléfono 112) recibió
ayer muchas llamadas de vecinos y veraneantes sobre la presencia de manchas
blancas que enturbiaban el agua en la zona de Cabo de Palos. Según informó un
portavoz del citado organismo, los expertos han determinado que es el efecto de
un proceso natural relacionado con la biología de la fauna animal. En concreto,
son babas de crustáceos.
1 comentario:
Muy interesante y completa explicación sobre las babas. No llegaron a La Manga, solo supe de ellas por las impresionantes fotos de Javier Murcia Requena, y ahora por tu blog. Muchas gracias. http://marmenormarmayor.es
Publicar un comentario