El agua estaba en 20 grados. La chaqueta era de 7 mm biforrada, comprada dos años antes. El pantalón era microporoso sin peto de 7 mm comprado hacía ya unos cuatro años. Un chaleco de 2 mm, que apenas abrigaba, y cuatro kilos de plomo en el cinto. Aun cuando me sobraba medio kilo.
No tenía frío, pero tampoco calor. El día que pronosticaban nublado, no lo fue del todo, mas bien un sol entre nubes bajas, impedía que hubiera dentones aquel día. El día anterior en la misma zona las redes de los pescadores profesionales, habrían capturado una buena remesa de dentones, y los que no habrían huido a otros lugares y a otras profundidad es.
Recuerdo el año anterior, yendo todos los fines de semana al mismo lugar con resultado negativo, salvo el día de la Constitución en que si hubo suerte y un dentón de 3 kilos se dignó a ser capturado por el fusil Cressi de 115 cms.
Pero los negativos resultados no me iban a impedir jugar todos los fines de semana a la suerte de capturar un buen dentón. Solo a quienes se muestran pertinaces en su voluntad de conseguir un objetivo aún cuando los resultados vayan siendo desalentadores, al final lo consiguen.
Esos pensamientos me hacían estar enviciado todos los fines de semana, siendo fiel al lugar y a la hora.








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