MI MUNDO SUBMARINO:

Aún cuando, Julio Verne describió magníficamente ese mundo desconocido, en su obra 20.000 leguas de viaje submarino, y Jackes Cousteau nos dejó imágenes maravillosas de aquellas secuencias pioneras del submarinismo. No todo esta escrito ni visto. Por eso, este blogge lo dedicaré a ver el paisaje submarino, relajante, cálido y transparente de las costas de Murcia. Y como elemento esencial del blog, una aproximación a mi afición favorita, la pesca submarina, en la que me considero un novato con 36 años de experiencia. Un saludo.



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miércoles, 29 de julio de 2026

El dia del querubin sireno, o tritón.

 



Aquel dia, anunciaban viento fuerte de levante sur. Un jaloque que tiraba para atras, en contra, fue lo que me encontré, al dar la vuelta al primer cabo. La sensacion era muy desagradable, las olas te azotaban y la corriente en superficie, originado por la fuerza 4 de Beafour, me hizo pensar en no continuar, dar media vuelta y salir por donde entré. Era una pena, pues me habia metido en aquel lugar, a sabiendas de que no habia pescado digno de cazar, solo para hacer ejercicio y abortar era tirar la toalla. Asi que, continué, reventándome contra la corriente, el oleaje y la presión de la mar en la cabeza. 

No se veia pescado, a pesar de que la corriente habia dejado el agua tan transparente que, la visibilidad,  a 20 metros del fondo, era transparencia pura.

Intenté, sin éxito cazar unos veloces mújoles, que penetraban y salían


 de cuevas. Pero, incluso sin encender la linterna para no asustarles, eran mújoles nerviosos y salían disparados, nada mas sentir mi cabeza. Disparé, sin apuntar, porque no daban tiempo a hacerlo. El arpon, cargado en la segunda muesca, con una fuerza muy potente por las gomas nuevas, fue a chocar contra la roca de la cueva y se torció la punta. Tuve que bajar muchas veces, haciendo palanca en el fondo, en una grieta y al final, conseguí enderezar la punta. 

La mar, ya no me dio otra oportunidad de disparar. Solo se veían pequeñas corvinas y mújoles veloces y esquivos. 

Nadé,moviendo las largas aletas 4 horas, casi cinco. Entré al agua a las 16,20 y salí a las 21 horas. El sol ya se iba a poner en pocos minutos.

Antes de salir, un chavalito joven, con largas aletas, gafas, tubo y sin traje ni plomos, me dijo que habia visto un pulpo grande de cojones. Yo le dije que me daba pena matar pulpos, salvo que fueran muy grandes. Incrédulo, pues en esta epoca dd agua calientes hasta mas allá de los 10 metros df profundidad, los pulpos grandes buscando aguas frias, se hallan a mas de 20 metros. Todos, los que esten a menos profundidad, serian chicos.

El chaval, bajaba a un fondo de unos 12 metros, se quedaba alli largo rato, como un triton, o sirena, indicándome donde estaba el enorme pulpo de cojones.

Como un zorro viejo de mar, yo sabia que,  fondeando el plomo de la boya junto al pulpo, este saldría a curiosear el plomo, e intentaría atraparlo, dejándose ver, pues la primera vez que bajé, no le puse ese sistema de señuelo y no vi el.pklpo, pues estaba escondido. Cuando salió y agarró el plomo, cosa que por la transparencia se veia desde arriba, bajé los 12 metros y vi que, el pulpo grande de "cojones", tan solo era un pulpo que pesaría un kilo, no mas. 

Estaba yo tan cansado de luchar casi 5 horas contra las olas y la corriente, que me costaba bajar y aguantar la apnea, como el chaval, que sin plomos bajaba y se mantenía en el fondo largo tiempo.

Le dije que era un pulpo chico de no mas de un kilo. El chaval triton, querubin de la mar, comprendió que no es grande todo lo que esta bajo las aguas.Le di algunos consejos sobre la pesca submarina, el fondeo, el lastre, el tiempo de inmersion y de ventilacion en superficie, para bucear seguro y llegar a viejo, me despedí y me marche, para salir.

Antes de salir, entre la posidonia, me encontré unas gafas de bucear de profesional, de las que valen 50 euros, o mas. Siempre me encuentro objetos en la mar, es mi especialidad, pero pescar ese dia no. Otro dia será.

Cuando salí, alguien me preguntó si me habia encontrado unas gafas de ver a un km de alli, en un lugar donde nunca me meto.Les di la formula para encontrarlas.

El agua estaba a 28 grados. Llevaba el traje de 3 mm., ya muy viejo, mas de 20 años, dos chalecos gastados de 3 mm y dos kilos en el cinto, pero me sobraba medio kilo. Pasé un dia de confort, sin frio, ni calor, porque la termoclina, si la habia, estaría mas profunda de los 12 metros, que era la mayor profundidad a la que baje aquel dia.

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